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martes, 25 de diciembre de 2012

Sin ti no hay vida

Ve despacio, tengo que acostumbrarme. Te he echado tanto de menos cuando no estabas que se me hace raro estar contigo de verdad. Necesito tiempo.
Cuando nos separamos a los quince años, me dije que no volvería a perder a nadie nunca más, nunca. Que nunca me iba a atar, que no me iba a quedar en ningún sitio y no iba a tener nada mío. Decidí que iba a llevar esta vida, y esto es lo que estado esperando todo el tiempo, renunciando a todas las posibles vidas por una sola contigo. Pero ya no estoy acostumbrada al amor. Tengo miedo de volver a perderte. Miedo de volver a estar contigo, eso me aterroriza.

 —Tenemos que darnos tiempo. +Pero yo quiero verte más.

lunes, 26 de noviembre de 2012

'No es perfecta. Tú tampoco lo eres, y nunca seréis perfectos. Pero si te puede hacer reír al menos una vez, te hace pensar dos veces, si admite ser humana y cometer errores, no la dejes ir y dale lo mejor de ti. No te va a recitar poemas, no está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de ella que sabe que puedes romper. No le hags daño, no la cambies, y no esperes de ella más de lo que puede darte. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enfadar y extráñala cuando no esté. Ama con todo tu ser cuando recibas su amor. Porque no existen las chicas perfectas, pero siempre habrá una chica que es perfecta para ti.'
                                                                                                                                                    Bob Marley

sábado, 17 de noviembre de 2012

No te esperaba

Hoy me acordé de ti. Si quiero ser del todo sincera diré que te eché de menos. 
Una boda. Medias, tacón y vestido. Me he puesto esos zapatos que tanto me gustan y me he pintado como lo hacen las princesas de los cuentos, y al salir a la calle y ver los restos de lluvia siento cómo la pena mojada me persigue aunque no quiera. Y entonces, como si lo hubiera estado buscando, me viene tu imagen a la mente. Casi puedo verte a mi lado. ¿Qué coño? Me gustaría un millón de veces que estuvieras allí conmigo, agarrándome de la mano y viendo lo preciosa que estaba con ese vestido corto. Vuelvo la cabeza para intentar olvidar todo eso y es justo en ese ángulo donde me faltan tus labios en un beso inesperado. Inesperado e inexistente, pero en mi mente ya han pasado mil cosas más. Puedo imaginarme hasta los botones de tu camisa del mismo color que tus ojos, y me parece injusto que no estés allí.
Porque hoy, aunque me cueste admitirlo, te necesité.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Azul

Es increíble la huella que dejan en nosotros muchas personas en nuestra vida, por eso a veces me gusta recordar los momentos que pasamos juntos, simplemente para evocar esa felicidad. Me acuerdo de ti, de tu tacto, de tu olor, de tus labios, de tu voz y del efecto que producían tus palabras en mí. Y por un instante daría lo que fuera por volver a todo aquello, a lo que nos juntó a los dos y donde no encontramos motivos para no estar juntos. 
 "Cuanto más se acerca la hora de verte más nerviosa estoy. ¿Qué sonrisa me regalará esta noche? Salgo a la calle y ya me tiemblan las piernas, y si te tengo delante no puedo ni respirar, con tanta adrenalina en el cuerpo no sé seguir. Eres como las 12 de la noche, ese algo mágico que me hace sonreír. Te busco entre la gente, me giro y ahí estás, con tu sonrisa de niño pequeño. 'Podrías iluminar la plaza entera con esos ojos ¿lo sabías?' No digas nada. Vámonos lejos de aquí, que ahora no quiero nada más. ¿Cuándo fue la última vez que una sonrisa tan ancha en mi cara no me dejaba dormir? Ya ni me acuerdo. Es genial, siento que soy capaz de comerme el mundo hoy mismo."
Recuerdo todo eso y llega la nostalgia reprochándome de más. Y al día siguiente me llamas por casualidad ¿no se supone que eso sólo pasa en las pelis? No sé qué hacer contigo, con tus recuerdos, tus llamadas y mucho menos conmigo. ¿Hay segundas oportunidades? ¿Habrá margen para errores? Dímelo tú, que yo no lo sé.

domingo, 11 de noviembre de 2012

De aquí a la luna no hay tanto si lo comparas con tus ojos.

Creí que eras mi mundo. De verdad que lo eras. Por la forma en que me mirabas, por tu manera de abrazarme, por las largas esperas, las noches tan cortas, los besos escondidos y las sonrisas tan anchas. Podía perderme en el cielo de tus ojos un minuto y parecía una eternidad. Tus palabras sonaban como el viento, no había nada más, hasta los árboles envidiaban nuestro silencio. Los besos nunca sonaban a despedida sabiendo que el día siguiente tendría tu sonrisa otra vez. Habías pasado a ocupar tanto de mí en tan poco tiempo...

domingo, 28 de octubre de 2012

Imagina que nos fugamos

Sí ¿por qué no? Tú y yo. 
Un domingo por la tarde y se me ocurre una locura. De repente nos veo a ti y a mí en algún país a más de 2 horas de aquí. Coger un avión y acabar donde sea con pocas maletas, una cámara de fotos y muchas sonrisas. Que me digas 'ven, vámanos, que te quiero enseñar el mundo', me cojas de la mano y simplemente huyamos. Y quizás allí, en alguna habitación de un hotel perdido de Italia, me atreva a mirarte a los ojos mientras me acerco a ti, y tú te atrevas a dar ese primer paso tan confuso. O tal vez en cualquier parque desierto de París me susurres que no puedes vivir sin mí.
Quizá sea ese el comienzo de todo o quizá no, pero lo cierto es que hoy me apetece una locura.

Si tus intenciones no son buenas, prometo escaparme contigo. 


lunes, 22 de octubre de 2012

Y cuando llegue septiembre esta canción me dirá que no volverás.

Hubieras podido llevarme hasta lo más profundo del bosque, y hasta esa caverna que inventaste para atemorizarnos, esa caverna oscura en que dormía replegado el monstruoso mugido que oíamos venir y alejarse en las largas noches de tempestad. Hubieras podido. Yo no habría tenido miedo mientras me sostuviera ese abrazo.